Las Infancias y sus derechos en el proceso judicial: una relación en revisión

Una de las tareas pendientes con las Infancias en Chile es la falta de reconocimiento como titulares de derechos, hecho que se expresa en el asegurar y velar el ser escuchados y consultados sobre temas que los afectan directamente. Esto ocurre en muchos ámbitos y toma principal relevancia durante la realización de los procesos judiciales en los que se ven involucrad@s y afectad@s.

Uno de los casos más conocidos y que sentó jurisprudencia sobre esta urgencia fue la condena del ‘Caso ATALA RIFFO y NIÑAS Vs. CHILE’ por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Este caso con sentencia de 24 de febrero del 2012 se pronuncia sobre la custodia parental y derechos LGBT, que revisó un fallo de la justicia chilena que en 2005 había concedido la custodia al padre, a causa de la orientación homosexual de la madre de tres niñas menores de edad.

 

El caso de Jueza Karen Atala y la tuición de sus hijas es
un precedente en varios ámbitos de derechos en nuestro país.

 

La sentencia de la CIDH condenó al Estado de Chile cómo responsable por la violación de los derechos a la igualdad y la no discriminación, la vida privada y al ser oído.

“La Corte Suprema de Justicia no explicó en su sentencia cómo evaluó o tomó en cuenta las declaraciones y preferencias hechas por las menores de edad que constaban en el expediente (…) la Corte Suprema no adoptó una decisión en la que se razonara sobre la relevancia atribuida (…) a las preferencias de convivencia expresadas por las menores de edad y las razones por las cuales se apartaba de la voluntad de las tres niñas. (…) la Corte Suprema se limitó a fundamentar su decisión en el supuesto interés superior de las tres menores de edad pero sin motivar o fundamentar la razón por la que consideraba legítimo contradecir la voluntad expresada por las niñas durante el proceso de tuición, más aún si se tiene en cuenta la interrelación entre el derecho a participar de los niños y niñas y el objetivo de cumplir con el principio del interés superior del niño (…)” , señala el análisis realizado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Entre otros indicaciones la CIDH señaló que ‘se debe procurar el mayor acceso de los Niños Niñas y Adolescentes (NNA ́s) al examen de su propio caso’.

La participación y representación de niños, niñas y adolescentes (NNA’s) durante los juicios es un derecho que se ancla sobre cuatro pilares fundamentales: Interés superior, Debido Proceso, Ser Oído y Autonomía Progresiva.

Tendiendo puentes de comunicación

Existe un ‘Protocolo Iberoamericano de Actuación Judicial’ que asegura los ámbitos de información, asistencia, verificación de acompañamiento a los menores de edad, testimonio, medidas de protección y privacidad, medidas para proteger la intimidad y el bienestar, vigilancia en el contacto con adultos que los alteren emocionalmente y espacios físicos adecuados para la espera y testimonios, temporalidad de participación y pericias en el caso de NNA’s.

Para resguardar y dar cumplimiento a este protocolo es necesario establecer una forma de comunicación efectiva con los niños y niñas afectadas. Es crucial conocer sus emociones y pensamientos durante todas las etapas del proceso judicial.

En Chile durante finales del año 2021 los medios destacaron la entrega de una carta por parte de un Tribunal Oral en lo Penal, donde explicaban a una niña víctima de un delito, en un lenguaje adecuado a su edad de qué se trató el proceso, el castigo para el imputado y la importancia de recurrir a la justicia.

“Ahora tu sabes que nadie debe tocar el cuerpo de las niñas o niños, tampoco hacerles daño, y si alguien lo hiciera debemos decirle a quienes tenemos más confianza, como por ejemplo a nuestra mamá o papá”, dice la misiva. Después la carta le explica a la menor que tras escucharla a ella y a sus familiares, decidieron castigar a la persona acusada y resaltan que “él tiene prohibido acercarse a ti“.

Esta iniciativa fue a raíz de una petición de la Clínica Jurídica de la Universidad Católica, quiénes lideran el Proyecto Niñez desde marzo de 2018. Dónde ofrecen una aproximación integral e interdisciplinaria al maltrato y abuso en niños, niñas y adolescentes, a través del trabajo conjunto de profesionales especialistas en las áreas legal, socioeconómica y psicológica.

 

Karina Riquelme, abogada defensora
en casos de abuso sexual a menores

 

Además y en el sentido de crear espacios para las Infancias como sujetos de derecho, en los procesos judiciales, Karina Riquelme, abogada defensora en casos de delito sexual en contra de menores de edad valora la actual reforma a la ley respecto a las declaraciones de niñas y niños en los Tribunales Orales, pues “les brinda una protección efectiva el hecho de que las víctimas puedan declarar en una sala especial a parte, con una persona consciente e instruida en la no revictimización y protegerla en todo momento, lo que también es parte del acceso a la justicia”, señaló.

Por otra parte, durante estos últimos años hay experiencias de acompañamiento de mascotas a los NNA’s durante sus declaraciones en los tribunales de justicia, lo que en la mayoría de los casos tiene efectos positivos, quitándoles la ansiedad y dándoles seguridad y compañía.

El sistema judicial chileno tiene una tarea pendiente y urgente con las Infancias de los territorios geográficos y culturales que conforman el país, como sujetos garantes de derechos, sobre todo el de ser oídos y acompañados durante todo el proceso que significa ser participe de un juicio en cualquiera de sus formas.

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